Explorar tu placer por primera vez es un acto de amor propio y libertad. Es normal sentir dudas o incluso un poco de timidez, pero estamos aquí para acompañarte. En esta guía te enseñamos cómo elegir tu primer aliado y disfrutar sin presiones.

 

1. Conocé tus tiempos (y tus gustos)

No necesitas empezar con algo complejo. El primer paso es la curiosidad.

  • Tip Truma: Empezá un día que estés relajada/o, sin prisa. El ambiente es tan importante como el juguete. Una vela aromática o música suave pueden cambiar toda la experiencia.

2. El tamaño sí importa (para empezar)

Para tu primera vez, recomendamos juguetes de tamaño discreto y formas ergonómicas.

  • Vibradores de bala: Pequeños, potentes y muy fáciles de usar. Ideales para estimulación externa.

  • Huevos vibradores: Discretos y suaves, perfectos para conocer diferentes intensidades.

3. El mejor amigo: El Lubricante

Un error común de principiantes es no usar lubricante. Es un antes y un después.

  • Usa siempre lubricantes a base de agua. Son seguros para tu cuerpo, no manchan las sábanas y cuidan el material de tus juguetes para que duren años.

4. Calidad sobre cantidad: Silicona Médica

Tu cuerpo merece lo mejor. Asegurate de que tu primer juguete sea de silicona médica hipoalergénica.

  • ¿Por qué? Es un material poroso que no acumula bacterias, es suave al tacto y se adapta rápidamente a tu temperatura corporal.

5. La Regla de Oro: Higiene

La aventura termina cuando el juguete vuelve a su lugar, pero antes... ¡limpieza!

  • Lávalo con agua tibia y jabón neutro (o un limpiador específico).

  • Guardalo siempre en su bolsa de tela (evitá el plástico) para que el material respire.

 


 

Nuestras recomendaciones para vos:

El "Kit Starter" Truma Secrets:

  1. Un vibrador tipo bala (discreto y versátil).
  2. Un lubricante efecto seda a base de agua.
  3. ¡Mucha curiosidad!

 

¿Tenés dudas? Hablamos en privado

Sabemos que cada proceso es personal. Si no sabés cuál elegir, escribinos por WhatsApp. Nuestro asesoramiento es totalmente anónimo y profesional. No hay preguntas tontas, solo ganas de descubrir.